Blas Pascal: La verdad de
La verdad de la religión estriba en su misma oscuridad, en la escasa luz que tenemos sobre ella y en nuestra indiferencia por esa luz.
La verdad de la religión estriba en su misma oscuridad, en la escasa luz que tenemos sobre ella y en nuestra indiferencia por esa luz.
Es un gran mal no poder sufrir mal alguno; es menester sufrir para sufrir menos.
Muchas cosas hay potentosas, pero ninguna como el hombre. Tiene recursos para todo; sólo la muerte no ha conseguido evitar.
La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor.
La victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana.
No todos los ojos cerrados duermen, ni todos los ojos abiertos ven.
No son los deberes lo que quitan a un hombre la independencia: son los compromisos.
Hace más ruido un árbol que cae que todo un bosque que crece.
En verdad no puedes crecer y desarrollarte si sabes las respuestas antes que las preguntas.
El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.