Sergio Arboleda: Las grandes concepciones
Las grandes concepciones del espíritu, así como las altas virtudes, han sido fruto del desengaño y del dolor.
Las grandes concepciones del espíritu, así como las altas virtudes, han sido fruto del desengaño y del dolor.
El amor es todo alegría, regocijo y contento; y más cuando el amante está en posesión de la cosa amada, contra quien son enemigos opuestos y declarados la necesidad y la pobreza.
Hay calumnias frente a las cuales la inocencia misma se siente desfallecer.
En la prosperidad nuestros amigos nos conocen, en la adversidad los conocemos a ellos.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Todos los hombres que emprenden una obra son víctimas y esclavos de sus actos.
El que es temido por muchos, debe temer a muchos.
No hay mayor causa para llorar que no poder llorar.
Nada hay más bello que una sonrisa provocada por la sinceridad y nada más provocativo que una bella sonrisa.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.