Lord Byron: El amor halla
El amor halla sus caminos, aunque sea a través de senderos por donde ni los lobos se atreverían a seguir su presa.
El amor halla sus caminos, aunque sea a través de senderos por donde ni los lobos se atreverían a seguir su presa.
Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro, sí, y ésa fue su condena.
La felicidad consiste principalmente en conformarse con la suerte; es querer ser lo que uno es.
La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
En las mujeres, el instinto equivale a la perspicacia de los grandes hombres.
Una acción es la perfección y la publicación del pensamiento.
Es menester reír aun sin haber encontrado la felicidad, no sea que muramos sin haber reído nunca.
No hay que pedir jamás a un hombre que sea lo que no es, pero sobre todo, no hay que pedirle nunca que sea sólo lo que es.
Lo sabio es la meta del alma humana y, a medida que se avanza en sus conocimientos, va alejando a su vez el horizonte de lo desconocido.
No morimos en un instante sino que morimos un poco cada día.