John Ray: La buena conciencia
La buena conciencia sirve de almohada.
La buena conciencia sirve de almohada.
No sé qué es la conciencia de un tonto; pero la de un hombre intelectual está llena de tonterías.
El hombre es mucho más complicado que su pensamiento.
Los fanatismos que más debemos temer son aquellos que pueden confundirse con la tolerancia.
Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.
Tengamos fe que la razón es poderosa; y con esa fe, avancemos hasta el fin, haciendo la parte que nos toca, siguiendo siempre la verdad.
La soledad es el imperio de la conciencia.
El mal conoce el bien, pero el bien no conoce el mal.
La vanidad propia le dice al hombre qué es honor: La conciencia le enseña qué es justicia.
Hay veces que el silencio nos obliga a hablar con nosotros mismos.