Anthony De Mello: No hay mayor
No hay mayor riqueza que contentarse con lo que uno tiene.
No hay mayor riqueza que contentarse con lo que uno tiene.
Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enseñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.
Ni los golpes de un enfermo, ni las amenazas de un tonto deben temerse.
Pensar en viejo me abruma y, sin embargo, pensar en joven, en sano y arrogante joven, me parece tan insípido.
Aunque la verdad de los hechos resplandezca, siempre se batirán los hombres en la trinchera sutil de las interpretaciones.
El tiempo es oro.
Unos gustan decir lo que saben; otros lo que piensan.
El orgullo es el primero de los tiranos, pero también el primero de los consuelos.
Quizá, el camino más directo para conquistar la fama sea el afirmar con seguridad y pertinencia y, por cuantos modos sea posible, el haberla conquistado.
El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.