Henry Brooks Adams: Un profesor trabaja
Un profesor trabaja para la eternidad: nadie puede decir dónde acaba su influencia.
Un profesor trabaja para la eternidad: nadie puede decir dónde acaba su influencia.
Enseñar no es una función vital, porque no tiene el fin en sí misma; la función vital es aprender.
El que enseña a hablar enseña también a pensar.
La educación es la preparación a la vida completa.
Pensar en viejo me abruma y, sin embargo, pensar en joven, en sano y arrogante joven, me parece tan insípido.
La naturaleza siempre tiene más fuerza que la educación.
El que come del fruto del árbol del conocimiento, siempre es arrojado de algún paraíso.
No tengo el arte de ser claro para el que no quiera estar atento.
Es imposible educar niños al por mayor; la escuela no puede ser el sustitutivo de la educación individual.
En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da.