Lao-tse: El que mucho
El que mucho promete rara vez cumple su palabra.
El que mucho promete rara vez cumple su palabra.
Nada tarda tanto como aquello que no se empieza.
Muchas cosas son las que el tiempo cura, no las que la razón concierta.
Todo lo difícil comienza siempre fácil; todo lo grande comienza siempre pequeño.
Envejecer es el único medio de vivir mucho tiempo.
El drama no es elegir entre el bien y el mal, sino entre el bien y el bien.
La experiencia me ha enseñado que al hombre no hay cosa que le esté mejor que la benignidad y la clemencia.
No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.
No querer mortificar, no querer herir a nadie, puede ser lo mismo una muestra de justicia como de timidez.
Las cosas no valen por el tiempo que duran, sino por las huellas que dejan.