Proust: Una hora no
Una hora no es simplemente una hora, es un vaso lleno de perfumes, de sonidos, de proyectos, de climas.
Una hora no es simplemente una hora, es un vaso lleno de perfumes, de sonidos, de proyectos, de climas.
Cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.
Es injusto que una generación sea comprometida por la precedente. Hay que encontrar un medio que preserve a las venideras de la avaricia o inhabilidad de las presentes.
Sentir el cariño de los que no conocemos, de los desconocidos que están velando nuestro sueño y nuestra soledad, nuestros peligros o nuestros desfallecimientos, es una sensación aún más grande y más bella, porque extiende nuestro ser y abarca todas las vidas.
Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.
La vida no es más que un viaje hacia la muerte.
El laurel se marchita cuando son caducas las manos que lo cogen; sólo la juventud tiene derecho a coronar al artista; y sería ese el oficio de la juventud si se diera cuenta de ello.
No hagas el mal y no existirá.
No esperes a vivir mañana: vive hoy.
La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza.