Lin Yutang: Un placer como
Un placer como el de una conversación perfecta es necesariamente raro, porque los sabios rara vez saben hablar y los que hablan rara vez que son sabios.
Un placer como el de una conversación perfecta es necesariamente raro, porque los sabios rara vez saben hablar y los que hablan rara vez que son sabios.
Todos los hombres que conozco son superiores a mí en algún sentido. En ese sentido aprendo de ellos.
Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho.
Si tienes conocimiento, deja que los demás enciendan sus velas en él.
Es terrible hablar bien cuando se está errado.
Nada envalentona tanto al pecador como el perdón.
El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del estado, pues es un delito renunciar a ser útil a sus compatriotas y una cobardía cederles el paso a los indignos.
Un viejo que muere es como una biblioteca que arde.
Escritor es el que descubre que las palabras salen de la mano.